Los bomberos voluntarios reafirmaron su compromiso con la comunidad, subrayando que su labor es preservar la vida y la seguridad de cada vecino y vecina, sin importar los conflictos que pudieran existir entre ellos. “Un bombero hace el bien sin mirar a quién, no juzga, no es su rol. Su trabajo es con vocación de servicio para toda la comunidad”, remarcaron desde la institución.
El pronunciamiento se dio tras un grave hecho ocurrido el último fin de semana, cuando una unidad de bomberos que se dirigía a sofocar un incendio en el barrio INTA fue atacada con pedradas a pocas cuadras de llegar al lugar. El impacto dañó el parabrisas del móvil, generando un perjuicio material y afectando el normal funcionamiento del cuartel.
Desde la Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios expresaron su más enérgico repudio a cualquier acto de violencia hacia el personal y sus herramientas de trabajo. “Agredir a un móvil de emergencia es agredir a quienes trabajan para proteger a la comunidad”, señalaron en el comunicado.
La institución recordó que los vehículos y equipos de los bomberos son bienes de toda la comunidad, fruto del esfuerzo colectivo, y que cada unidad fuera de servicio significa una respuesta menos ante una emergencia. Además, advirtieron que estos ataques generan gastos imprevistos que afectan el equipamiento, la capacitación y el mantenimiento de las unidades.
Finalmente, los bomberos pidieron reflexión y respeto, destacando que su labor es brindar asistencia desinteresada ante cualquier emergencia, sin distinción de ningún tipo. “La comunidad necesita de sus bomberos voluntarios para estar segura, y los bomberos necesitan de la comunidad para poder seguir cumpliendo su labor”, remarcaron.
