Los pasados 23 y 24 de enero en el Anfiteatro de Playa Unión tuvieron aires de retorno de celebración en más de un sentido y más allá del estilo específico fue un disfrute de la música.
El «Rawson Metal Fest» volvió a mostrar que cuando hay ganas las cosas se pueden llevar adelante de la mejor manera.
De la mano de Vehemencia, banda que decidió apostar por esta notable idea, el balneario destacado del Valle del Chubut tuvo la suerte de tener a once bandas de lo mejor del género metalero y convocó a una buena presencia de público.
Además, ambos días sirvieron para observar muy atentamente nuestros valores chubutenses que se aunaron con el talento santacruceño de «Cerpión», calidad si las hay.
Ni hablar del regreso de un clásico de los 90 como «Duende Negro» y del apabullante talento de «Alma del Fuego» con un Sergio Llancamán supremo.
También destacar los valores de «Forense», «Grito Mudo», «Templario», «Nefario», «Satura» y «Voragine».
Realmente, la ciudad de Rawson reunió nuevamente después de muchos años a un movimiento regional patagónico que nada tiene que envidiarle a las «carísimas» agrupaciones nacionales de efímero sonido.
No cabe dudas que este festival llegó para quedarse y que su puesta en escena puede estar en cualquier localidad. Ya quedó demostrado.




