El evento se desarrolló en el Salón San David de Trelew, y como todos los años estuvo colmado de público, proveniente de distintos lugares de la provincia, el país y también de Gales. La Corona del Poeta la obtuvo Osvaldo Omar Davies de la ciudad de Puerto Madryn, con su poema «Tejido».

La ceremonia fue conducida por la profesora Sandra Jones y presidida por el intendente de la ciudad, Adrián Maderna, junto al titular de Eistedffod del Chubut, Rodolfo Villagra. La Coronación estuvo a cargo de Alwen Green, presidenta del Gorsedd. La parte artística fue con un interpretación del folclore argentino en la voz de Facundo Carrasco y en el baile, los hermanos Lito y Mónica Aguilera.

Tal como informó EL CHUBUT en su edición de ayer, la Medalla de Plata para la mejor poesía en castellano, fue para Alejandro Jones de la cordillerana ciudad de Trevelin. Correspondió a la sesión del viernes y el ganador recibió el reconocimiento de parte de las autoridades de la Asociación San David y del Eisteddfod del Chubut, que presiden Daniel Hughes y Rodolfo Villagra, respectivamente.

Este evento cultural, donde se desarrollan los diferentes géneros artístico, es una sana competencia, cuyas raíces provienen del País de Gales y que los colonos que arribaron a las costa del Chubut en 1865, desarrollaron a lo largo de los años hasta el presente, en un encuentro que dura tres días, con participación de más de un centenar de inscriptos en distintas categorías.

SILLON BARDICO
En la tarde, previo al intervalo para la hora del té, al tercer llamado se puso de pié la ganadora del Sillón Bárdico, Ana Chiabrando, con su poema en galés «Y darlun hwn» con el seudónimo «Blodyn».

Tejido

Por entonces, vos tejías.
Ahora, las agujas que marcan el paso de los siglos son puñales
y a la bolsa de mi memoria, agujereada,
ya no le caben remiendos. 
Pero vos tejías, recuerdo 
y nuestra vida entera se iba entretejiendo 
en esas tramas que lo cubrían todo: 
tejías soles para las sombras, eternas
conejos para las lunas, habitadas entonces por los lobos;
para los vientos, que arrasaban todo, tejías calma, 
y silencios, para las voces de la desesperación.
Tejías sueños para el dolor y sonrisas para el temor. 
Entonces, nuestra vida entera se iba entretejiendo 
en esas tramas que lo cubrían todo; 
pero nada es para siempre 
y ahora
que se destejen lentamente las sonrisas y los sueños, 
ahora que los silencios y la calma enfurecen a los vientos,
ahora, que los lobos de la luna ya están acá, 
y que las sombras se expanden
aniquilando todo vestigio de luz,
ahora también
tu recuerdo comienza 
a destejerse.

Mary Jane

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