Ocurrió este viernes durante el temporal que azota la región. Un joven que practicaba SUP fue arrastrado por el oleaje gigante hacia una zona de muerte. Un profesional, que casualmente estaba en el lugar, y Prefectura lograron salvarlo.
Una tragedia estuvo a punto de ocurrir en la tarde de este viernes en la costanera de Comodoro Rivadavia, cuando un joven que realizaba Stand Up Paddle (SUP) fue arrastrado por la feroz marejada hacia un sector de alto riesgo. Sin embargo, la acción rápida y valiente de un guardavidas fuera de temporada y el trabajo coordinado con Prefectura Naval Argentina permitieron salvar su vida.
El episodio se registró en medio del intenso temporal de viento, lluvia y marejada que golpea a la región patagónica. El joven ingresó al mar en ese contexto adverso y fue rápidamente víctima de la combinación del oleaje gigante y la fuerte marea, que lo desplazó hacia una zona de acantilados o rocas donde peligraba su integridad física.
Un héroe en el momento justo
La situación de emergencia fue advertida por Tomás Fahey, un guardavidas profesional que se encontraba circunstancialmente en el sector, a pesar de estar fuera de la temporada de servicio. Sin dudarlo un segundo ante la inminencia de una tragedia, Fahey puso en práctica su entrenamiento, ingresó al agua embravecida y logró alcanzar al joven para brindarle la primera asistencia.
Paralelamente, se dio aviso a Prefectura Naval Argentina, cuyo personal se desplegó rápidamente en el lugar y colaboró activamente en el operativo de rescate, logrando poner a salvo al joven SUPista y trasladarlo a una zona segura.
El valor de la profesión las 24 horas
Este suceso vuelve a poner de relieve la importancia fundamental de los guardavidas y la profesionalidad de quienes ejercen esta tarea. Desde los servicios de emergencia destacaron que el compromiso de estos profesionales trasciende la temporada o el horario de servicio, demostrando estar capacitados y dispuestos a responder ante emergencias acuáticas en cualquier circunstancia.
Gracias a la intervención de Tomás Fahey y al trabajo conjunto con Prefectura, el episodio terminó siendo una anécdota, aunque sirve de severa advertencia sobre los peligros de ingresar al mar durante alertas meteorológicas.
