En horas del mediodía de este pasado martes, el marinero Ariel “Gallo” Sotelo, de 45 años y oriundo de Corrientes, cayó al mar desde el buque pesquero Argenova XXVI, que regresaba a Puerto Deseado cargado con 90 toneladas de langostinos.

El accidente ocurrió mientras realizaba tareas de limpieza en cubierta e intentaba colocar una defensa por babor. Sotelo perdió la estabilidad y cayó directamente al agua, quedando a la deriva en las gélidas aguas del Mar Argentino.

La situación pudo haber terminado en tragedia, pero la rápida reacción de sus compañeros fue determinante. Al notar su ausencia, la tripulación activó el protocolo de emergencia. Desde la proa, un marinero logró divisarlo flotando gracias a su chaleco salvavidas, y el capitán maniobró el buque para volver sobre el rastro recorrido.

Tras diez minutos de tensión extrema, el equipo logró alcanzarlo a unos 500 metros del punto de caída y, con esfuerzo coordinado, lo izaron nuevamente a bordo. Sotelo se encuentra en buen estado de salud y descansa tras el dramático episodio.

Este hecho resalta la importancia de la disciplina, la preparación y el trabajo en equipo en alta mar, donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *