Pese a la existencia de la Ordenanza N° 9598, que regula la circulación de bicicletas en la ciudad, y a los carteles instalados en la Plaza Independencia, los adolescentes continúan utilizando ese espacio para practicar BMX y acrobacias.
La situación preocupa a vecinos y autoridades: la práctica en un lugar no habilitado implica riesgos tanto para quienes realizan las maniobras como para los peatones que transitan la plaza.
Desde la Guardia Urbana se insiste de manera permanente en desalentar esta actividad en el espacio público, recordando que el Municipio cedió un predio específico para la práctica de BMX. Sin embargo, la advertencia no logra frenar la persistencia de los jóvenes en ocupar la plaza como escenario de saltos y trucos.
La normativa vigente establece sanciones claras: circular por veredas, hacerlo en contramano, cruzar semáforos en rojo o andar sin luces reglamentarias son faltas que pueden derivar en el secuestro de la bicicleta y multas de hasta cuatro módulos municipales.
El desafío ahora es lograr que la comunidad adolescente adopte el espacio destinado para el BMX y respete las normas de tránsito, evitando que la Plaza Independencia se convierta en un sitio de riesgo para todos.

