El asesinato de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio, ocurrido este miércoles, es el capítulo más reciente de una rivalidad que lleva décadas. Según detalla un informe de ADNSUR, la víctima debía declarar el jueves 23 en una causa clave contra los Vera.

La madrugada del miércoles volvió a teñirse de sangre en el barrio Pueyrredón. El doble homicidio de Rodrigo César Pedro Nieves y Agustina Asencio, acribillados con más de una docena de disparos, no es un hecho al azar. Según la reconstrucción de los hechos publicada por el portal ADNSUR, este episodio se inscribe en la guerra generacional entre las familias Vera y Nieves, una disputa marcada por «balas, venganzas y muertes».

El dato más inquietante para la Justicia es el timing del ataque: Rodrigo Nieves tenía cita este jueves 23 de abril de 2026 para declarar como testigo presencial en el juicio por el asesinato de su hermano, Matías Nieves, ocurrido en enero de 2025. Su muerte silencia una voz fundamental en la investigación contra el clan rival.

El origen: La muerte de Jonathan Vera (2016)

Tal como consigna ADNSUR, el conflicto se recalentó hace casi una década. En aquel entonces, Jonathan Vera fue asesinado de un disparo en la nuca durante un tiroteo entre ambos bandos. Por ese hecho fueron detenidos Matías y Rodrigo Nieves, pero la falta de pruebas derivó en su absolución, un fallo que, según fuentes policiales, reavivó el hambre de venganza.

La ejecución de Matías Nieves (2025)

La «vuelta» de aquel ataque llegó el 24 de enero de 2025. Matías Nieves fue interceptado en el barrio Jorge Newbery y ejecutado de siete disparos. El principal imputado por este crimen es Agustín Ernesto Vera, quien fue capturado tras una cinematográfica persecución policial que culminó en la estación de servicio de Garayalde.

Terror en la Oficina Judicial

El conflicto no se limitó a los barrios. El 14 de octubre de 2025, el terror se trasladó al ámbito judicial. A plena luz del día y frente a la Oficina Judicial del barrio Roca, un grupo armado vinculado a los Vera —en el que se investiga el rol organizador de Vanesa Ulloa, madre de Agustín Vera— desató una balacera horas antes de una audiencia. Hubo diez detenidos, pero la violencia no mermó.

Un doble crimen para sellar el silencio

El ataque de este miércoles fue quirúrgico y brutal. Rodrigo Nieves y Agustina Asencio fueron alcanzados por una ráfaga de entre 12 y 13 disparos efectuados a muy corta distancia contra su vehículo. Asencio llegó a ser asistida, pero falleció en la ambulancia.

Con la muerte de Rodrigo, se pierde un testimonio clave para la audiencia prevista para este jueves. Como bien describe el análisis de ADNSUR, el impacto de esta guerra atraviesa lo policial para convertirse en un problema social: barrios bajo fuego y una estructura de conflicto que se hereda de padres a hijos.

Mientras la Fiscalía trabaja sobre los restos de los proyectiles y las cámaras de seguridad, Comodoro Rivadavia observa con estupor cómo una enemistad histórica parece haberle ganado la pulseada, una vez más, a la justicia.

Editado por laimagenpatagonia.com.ar

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