El equipo normalizador se reunió con familias del turno tarde. Aunque hay voluntad de volver a las aulas, la supervisora Karina Pugh advirtió que el regreso dependerá de la adhesión al paro docente. Apartaron a una docente y a la supervisora anterior en medio de una investigación sumaria.

En una jornada marcada por la tensión pero también por el diálogo, el nuevo equipo directivo normalizador de la Escuela N° 21 de Trelew mantuvo su segundo encuentro con las familias, esta vez del turno tarde. Tras el cónclave, las autoridades educativas estimaron que el regreso progresivo a las aulas podría concretarse este jueves, aunque el anuncio oficial quedó supeditado a la adhesión de los gremios docentes a las medidas de fuerza previstas para esa fecha.

“Lo más importante es haber podido escuchar a toda la comunidad, con todas las dudas y dificultades que venían observando, para mejorarlo y cambiarlo”, expresó la supervisora Karina Pugh, quien valoró el clima de respeto a pesar del malestar acumulado en la comunidad educativa.

Limpieza institucional y nuevas investigaciones

El proceso de intervención ha comenzado a mostrar sus primeras medidas drásticas. Además del desplazamiento de la directora y la vicedirectora, se confirmó que una docente de segundo grado fue apartada de su cargo. Asimismo, la crisis alcanzó la estructura de control: la supervisora anterior de la institución fue apartada e incorporada a una investigación sumaria, asumiendo en su lugar Patricia Cárdenas.

A pesar del enojo por los hechos de presunto abuso, Pugh destacó un punto llamativo: las familias manifestaron su respaldo al resto del plantel docente y auxiliares. “No tienen nada en contra y desean que continúen todos los docentes que están hoy activos”, afirmó la funcionaria.

Desconfianza y «contratos» individuales

El encuentro no estuvo exento de roces. Un grupo de padres se negó a firmar el acta general de la reunión, manifestando una profunda desconfianza hacia los mecanismos formales del Estado. Según argumentaron, actas anteriores «no tuvieron seguimiento», por lo que propusieron la firma de acuerdos o «contratos» individuales con cada familia para garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad.

Durante la reunión, también surgieron nuevas denuncias e inquietudes que hasta ahora no habían sido registradas. Los padres responsabilizaron directamente al Estado por no garantizar la protección de los niños bajo normativas internacionales y denunciaron irregularidades administrativas previas, como el incumplimiento del reglamento de atención domiciliaria hospitalaria por parte de la gestión saliente.

Hoja de ruta para el regreso

De no mediar inconvenientes por el paro docente, el jueves se iniciaría un retorno «de a poco», priorizando a los cursos cuyos docentes no adhieran a la medida de fuerza. Mientras tanto, el equipo normalizador trabajará en conjunto con el personal docente y no docente y los equipos técnicos para integrar los planteos de las familias en la nueva estructura escolar.

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